Carlos Gregorio López: “Este país no ha sido muy amigo de la historia”


¡Felicitaciones a los historiadores salvadoreños!

El 2007, es el año del 5º aniversario de la Licenciatura de Historia en El Salvador.
En el siguiente post publico la entrevista realizada a Carlos Gregorio López por laprensagrafica.com (16/07/07). El catedrático de la UES da su punto de vista sobre el estado de la educación y la investigación históricas en El Salvador, con motivo del II Encuentro de Historia.

El Segundo Encuentro de Historia de El Salvador inicia hoy y cierra el jueves 20. Es organizado por la Licenciatura de Historia de la Universidad de El Salvador. Tendrá como ejes la colonia y los siglos XIX y XX. Destacan estudios sobre el indígena en la colonia y la pasada guerra civil (1980-1992). Y cuenta, a diferencia del primer encuentro, realizado en 2003, con ponencias de estudiantes de historia. En esta segunda edición hay también un descubrimiento: nuevos actores históricos, como las mujeres y los indígenas, según la coordinadora de la carrera, Josefa Viegas.

Uno de los organizadores del encuentro, el catedrático e historiador Carlos Gregorio López, pone sobre la mesa el estado de la investigación histórica en el país.

¿Cuál es el aporte de este encuentro?

Van a confluir tres líneas de trabajo: la producción de los que trabajan historia de El Salvador desde fuera, Estados Unidos, México; los historiadores que trabajamos desde El Salvador, más los estudiantes que se están formando. No se puede decir que son tres generaciones, sino tres líneas de trabajo diferentes que al final vamos a tener la oportunidad de intercambiar ideas.

¿Cuál ha sido el papel del historiador en la historia nacional?

Ha habido dos líneas. Una, la investigación que se ha hecho empíricamente bajo condiciones muy difíciles. El problema es que al hacerlo como iniciativas individuales han sido esfuerzos discontinuos un tanto aislados. La otra línea es la que se hace desde la academia, entendiéndola como la universidad. Y en ese punto los avances que se han tenido hasta antes de la creación de esta carrera han sido resultado de tesis de postgrado de gente que ha ido a estudiar fuera de El Salvador. La diferencia hoy es que esas investigaciones están surgiendo desde una universidad nacional.

¿Ha evolucionado la investigación histórica en el país desde la apertura de la carrera, en 2002?

El ejemplo más claro de cómo se está incidiendo en la investigación histórica son los encuentros, porque no es fácil bajo otras condiciones organizar un evento en donde se reúnan 40 ponencias que se van a discutir simultáneamente. Eso era imposible antes.

¿Por qué no hubo antes carrera de historia en el país?

Eso no tiene tanto que ver con la universidad, sino más con el país mismo. Este país nunca ha sido muy amigo de la historia. Ha habido cierta resistencia al cuestionamiento histórico. Posiblemente hayan intereses políticos y económicos que en algún momento vieron la historia como una disciplina quizá peligrosa en tanto que podía ser capaz de desvelar las raíces de ciertas situaciones, de ciertas problemáticas contemporáneas. Pero es una condición que se puede encontrar en otros países. Esa explicación requiere una reflexión mucho más profunda.

¿Y sí son peligrosos los historiadores?

Yo no diría peligrosos, pero sí pueden ser incómodos, en tanto que tienen las habilidades, los conocimientos de desbaratar discursos interesados sobre el pasado, tanto para las instituciones de poder como las de no poder. Tener un conocimiento más preciso del pasado al final termina enriqueciéndonos, pero ese es un punto que todavía en el país no es tan fácil de entender.