La lectura silenciosa


Cuando él leía [Ambrosio, obispo de Milán], recorrían las páginas los ojos y el corazón profundizaba el sentido, pero la voz y la lengua descansaban. Muchas veces, estando nosotros presentes --porque a nadie se le prohibía la entrada, ni había costumbre de anunciarle al visitante--, le vimos leer así en silencio y jamás de otra manera. Y después de haber estado sentados largo rato sin decir nada --¿quién se hubiese atrevido a importunar a un hombre tan abstraído?-- nos retirábamos suponiendo que durante ses breve tiempo que podía encontrar para fortalecer su espíritu descansando del tumulto de los asuntos ajenos, no quería que se le distrajese. Tal vez se guardaba temiendo que un oyente, atento y cautivado ante un pasaje un tanto oscuro del autor que estaba leyendo, lo obligase a explicar o discutir algunas cuestiones más difíciles y que, por el tiempo empleado en ese menester no pudiese leer tantos volúmenes como quisiera. Aunque acaso también el cuidar su voz que se le enronquecía con mucha facilidad, pudiera ser el verdadero motivo de que leyese en silencio. Mas fuese cual fuese la intención con que lo hacía aquel varón, seguramente que era buena.

FUENTES

DE HIPONA, Agustín.
Confesiones. Libro VI, Cap. 3. Traducción de Francisco Montes de Oca. México D.F.: Porrúa, 1982.

DE HIPONA, Agustín.
San Agustín se sorprende de que Ambrosio, obispo de Milán, lea en silencio (o en voz muy baja, según otras traducciones) en una época en que lo corriente era la lectura en voz alta [en línea]. [España]: Centro de Investigaciones Manes, UNED, 200? [Consulta: 21/10/2007] http://www.uned.es/manesvirtual/Historia/agustin/confesiones.html

IMÁGEN

Agustín de Hipona
[s.n.]. Agustín de Hipona [en línea]. [s.l.]: Cibernous, 2002 [Consulta: 22/10/2007] http://www.cibernous.com/autores/agustindehipona/teoria/biografia.html

4 comentarios:

Óscar G.C. dijo...

Saludos:

Precisamente estoy haciendo una asignatura en que hemos tratado este hecho y hemos leído este texto. Frente a la costumbre de leer en voz alta durante la Edad Media, San Agustin se sorprende de que su maestro lea en silencio. Parece ser que el acto de leer en silencio es el símbolo de una cultura más culta y habituada a la lectura. Entonces, Ambrosio debería ser una persona culta según nos cuenta S.Agustin.
Felicidades por mantener un blog interesante.

Anguloscuro dijo...

Hola Victor.
Coincides con Benedicto XVI en santo y día:
http://es.catholic.net/laiglesiahoy/mundoarticulo.phtml?consecutivo=25222

La red es un pañuelo jajaja

Saludos

Víctor Vela dijo...

Jajaja, menuda... ¿casualidad?. Esto es un tema para Iker Jimenez.
Muchas gracias a los dos por vuestros comentarios.

JoseAngel dijo...

Este tema de la atípica lectura silenciosa de Ambrosio, y su generalización a partir del Renacimiento por efecto de la imprenta, lo comenta de modo muy interesante Marshall McLuhan, en La Galaxia Gutenberg.