¡Birmania Libre!

Con este post me adhiero a la acción de apoyo a la iniciativa Free Burma! desde la blogosfera, en relación a la revolución pacífica que está sucediendo en Birmania.
La ya bautizada Revolución Azafrán, nombre que deriva del color de las ropas de los monjes budistas que encabezan las manifestaciones, tiene su razón de ser ante la insostenible situación a la que ha llevado a los birmanos, el gobierno de la Junta.


El contexto

Birmania lleva unos 45 años de régimen militar. La democracia brilla por su ausencia en este país de una dimensión algo menor que España. El actual gobierno es ejercido por la Junta Militar de Myanmar que sustituyó a otro régimen dictatorial y anunció elecciones libres en 1988. Los birmanos recibieron con esperanza este cambio hacia la democracia que se anunciaba, e incluso personalidades como la Premio Nóbel Aung San Suu Kyi formaron nuevos partidos políticos, la Junta detuvo a todos estos líderes que ansiaban la democracia, y llevó a cabo una represión que se cobró 3.000 vidas.
Un continuo de violaciones de los derechos humanos ha conformado la realidad birmana desde la llegada de la Junta, como la anulación de las elecciones de 1990, la detención de presos políticos, la utilización de niños en el ejército, y un largo etcétera en un país rico en recursos donde la miseria es lo más común entre sus habitantes.

Las protestas

Actualmente, el gobierno del actual dictador Than Shwe, ha decretado una serie de medidas que no vienen sino a hacer más deplorable si cabe la vida de los birmanos.
Las protestas comenzaron el 19 de agosto ante el aumento desorbitado de los precios de productos como la gasolina, más de un 60%, duplicó el precio del diesel y quintuplicó el del gas natural que el gobierno de la Junta decretó “con nocturnidad y alevosía”. Este aumento de precios en productos energéticos, llevarían a los birmanos a una situación de incapacidad económica a la hora de utilizar el transporte o consumir productos de primera necesidad.
Tras el conocimiento de las medidas decretadas, unas jornadas de caos represión y arrestos de activistas, se adueñaron del país; y poco después los monjes budistas comenzaron a hacerse oír encabezando las manifestaciones, en representación de una sociedad en la que la religión budista es el principal elemento aglutinante.
Desde entonces se han sucedido manifestaciones que han optado, en la mayoría de los casos, por la no violencia como arma contra la injusticia gubernamental. La Junta, por su parte, ha contestado con acciones contundentes llevadas a cabo por el sobrino del anciano dictador, el general Mynt Shwe, que ya ha dejado en el camino un gran número de muertos, heridos y detenidos entre las víctimas de la represión.

Desde Historiantes, he decidido participar en este International Bloggers' Day for Burma on the 4th of October, prestando y manifestando mi apoyo a toda la comunidad birmana e internacional contra la injusticia de este gobierno dictatorial.

1 comentarios:

fabiola dijo...

Ratifico mi apoyo al pueblo birmano a un derecho de libertad, que todo ser humano posee al nacer.
Es inconcebible que en estos tiempos, pasen aún estas situaciones.¿Tanto le cuesta al humano aprender de errores pasados...seguir con la continuidad de la maldad?
Cambiemos para tener un mejor mundo donde vivir...donde el amor que Jesús nuestro Señor, nos enseñó sea nuestro baluarte y de esa manera depurar el mundo donde vivimos.