Escudo de Aragón: La Cruz de San Jorge

Con motivo del la festividad de San Jorge, he decidido publicar este artículo sobre el tercer cuartel del escudo de Aragón.
Este cuartel recibe el nombre de “Alcoraz” o “Aragón moderno”. Su definición heráldica sería algo así como: sobre campo de plata, una cruz de San Jorge, de gules cantonada (con uno en cada esquina) de cuatro cabezas de moro, de sable (color negro) y encintadas (con diadema colgante) de plata.
Hace algún tiempo, se abrió la polémica respecto a esta parte del escudo de Aragón con motivo de las cabezas de moro. Su significado es incierto existiendo distintas tésis, se podría tratar de una representación de los cuatro reyes de la antigüedad, de forma similar a muchos otros pueblos y ciudades de la Península Ibérica; ó de los reyes moros vencidos con la sobrenatural ayuda de San Jorge en la conquista de Huesca, en este caso se podría tratar de “modernas interpretaciones” pudiendo ser datadas hacia el siglo XIV.

Sea como fuere, en el escudo que mejor conocemos, y el vigente hoy día, podemos apreciar la división, sobre fondo blanco, del cuartel por la cruz de San Jorge, y en cada cuarto, una cabeza cuyos rasgos físicos son de una persona de raza negra adornadas con unas diademas blancas cuyas ínfulas o cabos finales caen como serpentinas por detrás de las cabezas.
Basándonos en la “moderna interpretación”, y más aceptada, podemos interpretar, que este cuartel hace alusión a la batalla de Alcoraz por el rey Sancho Ramírez y su sucesor Pedro I, finalizando con la conquista de Huesca en 1096 por éste último, (ya que Sancho Ramírez fue muerto durante el asedio a la ciudad). Dicha batalla finalizó con un triunfo para las tropas aragonesas frente a las de Al-Musta'in II de Saraqusta durante la Reconquista. La importancia recae en que Wasqa, la Huesca musulmana, era la ciudad más importante de un amplio distrito musulmán que se extendía en su entorno, y bien protegida por sus notables murallas, se convertiría en la primera gran población que los aragoneses del Pirineo conseguían arrebatar de forma definitiva al Islam en las tierras que actualmente conforman el Aragón actual. Esta conquista permitió a los aragoneses salir de las tierras montañosas del Pirineo posibilitando su expansión hacia las tierras del Somontano y más tarde hacia el valle del Ebro.
Hacia 1370, la Crónica de San Juan de la Peña, guardará para el recuerdo tan glorioso evento adornándolo con gran número de detalles entremezclando realidad, tradición y leyenda como acostumbraban los cronistas en estas obras panegéricas. En dicha crónica, aparece San Jorge, el santo mártir de Capadocia.
La existencia del mencionado santo no está probada, pero se especula con que se tratase de un soldado romano que habría vivido entre 275/280 – 23 de abril del 303, la festividad de San Jorge, sería la conmemoración del martirio y muerte del santo.
Su popularidad llegó a tal extremo que se dio un fenómeno de sincretismo identificándolo con el profeta judío Elías, el predicador samaritano Pineas y el santo islámico al-Hadr, siendo venerado en las tres grandes religiones.
La leyenda de San Jorge, datada en el siglo IV, nos habla que fue un soldado romano que siguió la carrera militar de su difunto padre, consiguiendo, por su carisma ascender rápidamente. Diocleciano emitió en 303 un edicto de persecución a los cristianos encomendando la labor a Jorge. El santo, prefirió hacer pública su confesión, ante esto Diocleciano lo mandó torturar y ejecutar. La resistencia al sufrimiento del mártir ante la interminable tortura convenció a la mismísima emperatriz Alejandra y a una sacerdotisa pagana a abrazar la religión de Cristo.
Su devoción fue notable desde tiempos muy tempranos, sobre todo en Oriente, como mártir y como santo, tras su canonización por Gelasio I.
Será a partir del siglo IX cuando la figura del santo quede vinculada al dragón. La historia de San Jorge y el Dragón, se encuentra en la Leyenda Dorada de Jacobo de la Vorágine (siglo XIII) símbolo del ideario medieval. Esta leyenda comienza con un dragón que hace un nido en la fuente que provee de agua a una ciudad. Como consecuencia, los ciudadanos debían apartar diariamente el dragón de la fuente para conseguir agua teniendo que ofrecer a diario un sacrificio humano que se decidía al azar entre los habitantes hasta que el azar hizo que fuera la princesa local la próxima sacrificada. Antes de ser devorada, aparece San Jorge a caballo y mata al dragón salvando a la princesa. Los habitantes, en agradecimiento al santo, abandonan el paganismo y abrazan la fé cristiana.
En Europa Occidental su culto arraigó algo más tarde y de manera muy especial importado por los cruzados regresados de Tierra Santa. Desde el siglo XII la figura de San Jorge quedó vinculada como protector de los caballeros y ejércitos cristianos. De gran difusión fue un relato en el que se explicaba la ayuda e intervención de San Jorge en una batalla en la conquista de Antioquía, en la que un caballero alemán fue descabalgado mientras combatía, pero San Jorge, que ayudaba a la victoria de los cruzados, lo recogió y lo subió a la grupa de su propio caballo. Este caballero alemán también aparecerá en el relato de la batalla del Alcoraz, ayudando a las tropas del rey aragonés. Una referencia al caballero alemán en la batalla de Alcoraz, la podemos encontrar en La Batalla del Alcoraz de Diego de Ainsa, en 1619:

"...invocando al Rey el auxilio de Dios nuestro señor, apareció el glorioso cavallero y martir S. George, con armas blancas y resplandecientes, en un muy poderosos cavallo enjaeçado con paramentos plateados, con un cavallero en las ancas, y ambos a dos con Cruces rojas en los pechos y escudos, divisa de todos los que en aquel tiempo defendían y conquistavan la tierra Santa, que ahora es la Cruz y habito de los cavalleros de Montesa.
Y haziendo la señal al cavallero que se apeasse, començaron a combatir ambos a dos tan fuerte y denodadamente contra los Moros, dandoles tan mortales golpes, el uno a pie, y el otro a cavallo: que abriendo carrera por do quiera que yuan, recogían y acaudillavan los Christianos. El cavallero que traxo el santo martir, dize la historia de S. Iuan de la Peña alegada por Çurita, que era Aleman, al qual en aquel día y hora peleaba en Antiochia con los demas cruzados, mataron los moros el cavallo, y lo rodearon para matarle; y a este punto le apareció el gloriosos S. George, sin que el buen cavallero Aleman entendiese ni supiese quien era ... y ayudole a subir en las ancas de su cavallo, y sacole de su batalla, y subitamente lo transporto a Aragón, al lugar donde era la batalla del Rey don Pedro con los Moros, y señalole que se apeasee y peleasse....
Espantaronse los enemigos de la fe viendo aquellos dos cavalleros cruçados, el uno a pie, y el otro a cavallo: y como Dios les perseguía empeçaron de huyr quien mas podía. Por el contrario los Christianos, aunque se maravillaron viendo la nueva divisa de la Cruz: pero en ser Cruz se alegraron, y cobraron esfuerço hiriendo en los Moros: y assi los arrancaron del campo y acabaron de vencer"
Como era de esperar, también aparece reflejada en la obra del célebre cronista Jerónimo Zurita, que redactó en sus famosos Anales de la Corona de Aragón (1562 - 1580) las siguientes palabras al tratar del rey Pedro I (adaptación):
“Escriben los autores modernos que entonces tomó el rey por sus armas y devisas la cruz de Sant Jorge en campo de plata y en los cuadros del escudo cuatro cabezas rojas por cuatro reyes y principales caudillos que en esta batalla murieron; y estas armas quedaron de allí adelante a los reyes de Aragón”.
También existe una referencia en la Estoria de España (1282 y 1284) del rey Alfonso X de Castilla, sin embargo, en esta ocasión, la adopción del emblema se le otorga a Alfonso I, sucesor de Pedro I (adaptación):
"Este rey don Alfonso de Aragón el Batallero traía las armas del campo blanco y la cruz bermeja, y en los cuatro cuarteles del campo traía cuatro cabezas de moros negros y hacía esto por cuatro reyes moros que venciera y matara en un día en una batalla y es que el futuro Batallador se destacó de forma sobresaliente en el choque armado de Alcoraz que permitió a su hermano, el rey Pedro I, adueñarse de la Huesca islámica".
También del siglo XII data esta referencia, de Jaime I “el Conquistador”, sobre otra decisiva intervención de San Jorge en la Reconquista aragonesa, en este caso, referente a la conquista de Valencia cuenta en el Libre dels Feyts, cuenta que algunos de sus nobles y caballeros le explicaron que cuando ellos...
"...estuviesen en un monte que ahora se llama Santa María del Puig, y contra ellos viniese toda la morisma, en la gran batalla se que se entabló entre ellos, se apareció San Jorge con muchos caballeros del paraíso que ayudaron a vencer en la batalla en la que no murió cristiano alguno".
Además, respecto a la conquista de Mallorca, también podemos encontrar en el mismo Libre dels Feyts que ...
"según le contaron los sarracenos, estos vieron entrar primero a caballo a un caballero blanco con armas blancas".
Actualmente y por este motivo, este cuartel recibe el nombre de Alcoraz o Aragón moderno.
Volviendo al otro elemento, las cabezas de los reyes moros, hace unos años, para allá en el 2004, se abrió una trascendente polémica respecto al mantenimiento o supresión de este elemento que forma el cuartel del Alcoraz.
La comunidad islámica aragonesa, denunció lo que consideraban una ofensa el mantenimiento de tal emblema como seña de identidad de los aragoneses. El presidente socialista de la comunidad aragonesa, Marcelino Iglesias, a favor de la modificación del escudo, insistió en que «no se pierde nada» porque la toma de Huesca «sólo esté simbolizada por la cruz de San Jorge» ante la oposición de la mayor parte del resto de representantes políticos y, desde mi punto de vista, de la mayor parte de los aragoneses.
Finalmente, la solicitud no fue aprobada y los aragoneses continuamos manteniendo íntegro un escudo que fuera por vez primera atestiguado en su disposición más conocida en 1499.

FUENTES
ABC
Aragón es así
Biblioteca Virtual Joan Lluis Vives
Cortes de Aragón
Gobierno de Aragón
Institución Fernando el Católico
Wikipedia

IMÁGENES
Escudo del Alcoraz custodiado por el ángel de la guarda.
Batalla de Alcoraz.
Jorge y el Dragón, Paolo Uccello. 1456-1460.


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