Alejandro Finisterre, inventor del futbolín

Todos los que lean este artículo, o al menos la inmensa mayoría, ha jugado alguna vez al fútbol de mesa.
Futbolín para españoles, colombianos, peruanos, venezolanos y bolivianos, que también lo llaman canchitas; metegol para los argentinos; taca-taca para los chilenos; fuchito, fuchín o futbolito para los mexicanos; futbolito, también para los uruguayos; kicker o tischfußball para los alemanes; calcio balilla para los italianos; baby-foot para los franceses; table football para los ingleses; fosball en los Estados Unidos y langırt en Turquía, por citar algunos ejemplos.
Como español, usaré el término futbolín para referirme a este juego casi universal a juzgar por las distintas terminologías que nos muestran su gran difusión.

Popularmente, y al menos desde mi perspectiva española, el futbolín a igual que la fregona, el sumergible o el chupa-chups es un invento español, a pesar de las disputas por la autoría de, entre otros, alemanes e italianos. Será inventado en mitad de la Guerra Civil Española en un hospital.
La historia de este juego y de su inventor es muy interesante, y debido a la importancia del futbolín, la biografía de Alejandro Finisterre va unida a la historia del popular juego.

Alejandro Campos Ramírez, nació en Finisterre (A Coruña) en el año 1919, hijo de un fabricante de calzado, se trasladó a La Coruña y, posteriormente a Madrid para cursar el Bachillerato.
La empresa de su padre quebró haciéndose imposible pagar la matrícula del colegio privado de Alejandro, que tenía otros nueve hermanos. Alejandro tuvo que ganarse los estudios corrigiendo los deberes de los párvulos, además de trabajar de peón de albañil y en una imprenta.
En esta época, en Madrid conocería a León Felipe al que prepararía, en octubre del 36 su primer recital y posteriormente se convertiría en su albacea, y fundaría el periódico Paso a la Juventud, donde ya aparecería con su seudónimo Alejandro Finisterre, publicando artículos sobre su tendencia política y dedicando también tiempo a su pasión la poesía.

Contaba 17 años, cuando en noviembre de 1936 un bombardeo sobre Madrid le dejó sepultado, sería rescatado y trasladado a Valencia y desde allí al hospital improvisado, llamado de sangre, en Puig. Durante su recuperación mostró una gran iniciativa que le llevaría a su primer invento, el pasa hojas mecánico, un artilugio que consistía en unas pinzas móviles accionadas mediante un pedal de pie, que servían para pasar las hojas de la partitura de una enfermera del centro que daba recitales de piano.

Con la colaboración de Francisco Javier Altuna, un carpintero vasco, Finisterre había creado el pasa hojas mecánico, y también será su "cómplice" en el invento del futbolín.
El futbolín llegaría en una época de reivindicación de los juguetes. Las jugueteras, cambiaron trenes y soldaditos por espoletas y municiones para proveer a los distintos ejércitos durante la guerra; a esto se le añadía el ánimo republicano de sustituir la arraigada tradición de los Reyes Magos por un equivalente laico. Esto no impidió que a partir de 1937 se volvieran a recuperar los juguetes, al fín y al cabo, eran necesarios para paliar, de alguna manera, a las grandes víctimas de los horrores de la guerra que eran los niños.
Finisterre, que había quedado cojo, compartía estancia en el hospital de la colonia del Puig con otros muchachos lisiados. Al ser mayor, el encargado de la colonia le encomienda el cuidado de los niños, y organiza la escuela según las pedagogías anarquista de Ferrer i Guardia. Al parecer, los niños estaban más interesados por el fútbol que por el esperanto y esperaban que hiciera buen tiempo para salir a practicar el deporte rey. Cuando llovía era un problema ya que destrozaban los salones del hotel Marcet que se les prestaba para sus juegos.
Estas serían las causas de que la mente inventora de Finisterre, también aficionado al fútbol, ideara el futbolín, según sus propias palabras:

"Poco antes de la Navidad de 1936 compré en Barcelona unas barras, y un carpintero vasco, Francisco Javier Altuna, también refugiado, me hizo la mesa y torneó las figuritas. El líder de CNT y FAI, Joan Busquets, un anarquista de Monistrol que tenía una fábrica de gaseosas, lo vio y me animó a patentar el invento. Lo patenté a principios de 1937, igual que el primer pasahojas de partituras movido con el pie, que hice para Núria, una pianista guapísima de la que me enamoré locamente en las reuniones sabatinas de la colonia".


Debido al triunfo nacional, Finisterre se vió obligado a cruzar los Pirineos para exiliarse en Francia. Su equipaje era escaso: "...la patente, una lata de sardinas y dos obras de teatro..."
Estando en París, en 1948, se percató, para su sorpresa, al ver un escaparate que vendían un pasa hojas idéntico al que diseñó en el Puig. Puesto en contacto con el fabricante, resultó ser el suyo , y mediante la asesora jurídica de la Asociación Internacional de Refugiados logró que la empresa le pagara una cifra respetable, que le permitiría viajar a América.

Finisterre marchó a Ecuador, y retomando su trabajo de editor y su vocación de poeta, fundó la revista de poesía Ecuador 0º 0'0.
Años más tarde se trasladó a Guatemala, en 1952, donde perfeccionó su futbolín con barras telescópicas de acero sueco y mesa de
caoba de Santa Maria. Guatemala resultó ser un lugar idóneo para la difusión de su invento, con acceso al Atlántico y al Pacífico y cerca del Canal de Panamá. Consiguió prosperar su negocio con otras invenciones como cajas de música o el baloncesto de mesa y conoció al Che.

"...Una hermana mía se hizo amiga de Hilda Gadea, entonces compañera del Che. Venía todos los días al Centro Republicano Español de Guatemala. Teníamos estilos parecidos. A mí me fue bien con el negocio del futbolín, hasta que el coronel Castillo Armas dio el golpe de Estado y me secuestraron".


La invasión d
e Guatemala por Castillo Armas truncó sus progresos. Su militancia izquierdista y la competencia que hacía al monopolio estatal de las tragaperras, llevó a la detención de Finisterre y su extradición a España

"Yo era amigo del embajador de la República española en Guatemala. Antes del golpe de Estado, temiendo lo peor, él me pidió que llevara la valija diplomática a México. Quedó constancia de ese favor y, cuando Castillo Armas tomó el poder, me secuestraron y me metieron en un avión hacia Madrid. Pero amenacé al piloto con estrellar el aparato, siendo el primer secuestrador aéreo de la historia. Más tarde, en México, me dediqué a editar".


A su llegada a México, donde se instalo en 1956, vio como su gran invento fue pirateado de inmediato
sin posibilidad de control de royalties, por lo que decidió dedicarse a la edición de libros de arte y la obra de los exiliados. Aquí retomaría el contacto con el también exiliado León Felipe.

En la Transición, regresó a España y contempló con asombro la gran expansión que había tenido el futbolín durante la Guerra Civil y que continuó durante la posguerra (y hasta nuestros días). El futbolín fabricado por empresas valencianas se había convertido en el juego nacional por excelencia, pero este futbolín era bastante diferente al prototipo del puig, los jugadores de madera y la bola de corcho aglomerado habían dado paso a los nuevos jugadores de plomo y la pelota de marmolina, ganando el juego en potencia respecto al diseño primitivo, que a Finisterre nunca entusiasmó.

"Debe de ser el mejor jugador del mundo. Lo soy si juego con mis futbolines, que combinan la suavidad del boj y el corcho aglomerado de la pelota. ¿Ha dicho corcho aglomerado? Sí. Esas pelotas tan duras no te permiten hacer efectos. El futbolín es un juego que no fomenta el autismo como los videojuegos; sino la amistad, el compañerismo, la coordinación de movimientos entre la mano derecha y la izquierda".

Se instaló en Aranda de Duero (Burgos), donde continuó escribiendo mientras era miembro de la Real Academia Gallega. Después se trasladó a Zamora, donde gestionaría la herencia del poeta León Felipe como albacea testamentario.
Recientemente, falleció en Zamora, en su casa del barrio de Pinilla, a la edad de 87 años, el dia 9 de febrero de 2007. Sus cenizas fueron esparcidas en el Río Duero a su paso por la ciudad de Zamora y en el Atlántico en Finisterre.

FUENTES
El Diario de Zamora
Grupo Billarcor
Mobbing Opinión
Wikilearning
Wikipedia

IMÁGENES
Alejandro Finisterre
Futbolín


5 comentarios:

Leo dijo...

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Yo llegué a este mundo sin previo aviso, como dice por allí un sabio, fui arrojado a la vida. Como muchos otros seres humanos, nací en un contexto sociogeográfico concreto, y en un mundo concreto aunque complejo. No elegí nacer pobre, como tampoco he elegido no conocer a mi padre biológico, como tampoco he elegido nacer de un color concreto, ni he elegido ser gay o hetero, ni muchas cosas más... Lo único que puedo presumir de haber elegido es mi actuación en el mundo. Aun asumiendo todas las normas logísticas, sociales y familiares que nos impiden llevar a la praxis total nuestras tendencias hacia el libre hacer, puede aceptar que algunos de mis actos han sido fruto de una elección personal. Y yo me pregunto, si soy preso de una serie de normas de conducta, de una serie de rasgos por nacimiento que actuan sobre mí y me determinan a ser de una determinada manera, ¿por qué debo ser rechazado por una mayoría que nacieron con otra serie de determinaciones filogenéticas y genéticas? Por qué alguien puede creer con el derecho de empequeñecer aún más la cárcel en la que el hombre vive? ¿ Por qué negarle a un ser humano de tu misma especie, y por consiguiente, con una misma trayectoria filogenética el deseo inalienable de ser libre en los pocos aspectos de la vida en que los son la mayoría? Por qué negarle al negro o al chino lo que tú tienes? Por qué negarle a unos derechos de que disfrutamos? Por tanta injusticia en el mundo, y en la sociedades? Quién eres tú, energúmeno para creerte superior a nadie? No te engañes, soy del pescado que comes hoy la espina que te atragantará si no me dejas vivir. Provienes y tienes más relación de la crees con la gente que desprecias. Si no estás de acuerdo con esto, viaja por el mundo y vive situaciones donde no formes parte de la mayoría, a ver qué tal lo sientes.

Lanzo desde aquí un GRITO A FAVOR DE LA LIBERTAD Y LA NO DISCRIMINACIÓN DE NINGÚN TIPO EN ESPAÑA Y EN NINGÚN LUGAR.

Víctor Vela dijo...

Un saludo Leo. Siento decirte que no entiendo este comentario, lo veo fuera de contexto.
Supongo que este comentario es un medio de promoción de tu blog, que por otra parte, me parece una iniciativa muy interesante y comprometida.
Celebro tu proyecto y te presto mi colaboración, pero podías haber utilizado el apartado "Difunde en Historiantes", la verdad es que un "spam" tan retórico me ha dejado un poco frío ;)

Anónimo dijo...

Alejandro Finisterre, Gallego Universal

SUSO dijo...

Hola gente. Estaba buscando información sobre Alejandro Finisterre para un post sobre el futbolín, y me he topado con vosotros. Seguramente saque alguna cosilla de vuestra entrada, así que os cito y os enlazo, vale?
Si pasáis por mi blog, allí me encontraréis.
Saludos

Víctor Vela dijo...

Hola Suso, no hay ningún problema, el blog está bajo Creative Commons y eres libre de utilizar mi blog como fuente siempre que enlaces el origen de la fuente.
Un saludo.