Hayden White: "La historia no es una ciencia o es una ciencia falsa"


Ésta es la opinión del filósofo estadouniense y autor de Metahistoria. La imaginación histórica en el siglo XIX (1973), Hayden White.
En su estudio sobre la historiografía del siglo XIX, y según sus postulados, es imposible distinguir entre un relato histórico y un relato de ficción, sobre todo si se pretende que los primeros hacen referencia a hechos reales mientras que lo segundos hacen referencia a hechos ficticios, siendo forma y contenido lo mismo y no distinguiendo entre explicación y comprensión. Mantiene una visión estructuralista de la historiografía considerándola más una forma de escritura que el resultado a una investigación, tratando la escritura histórica como discurso más que como ciencia.

A continuación publico la siguiente entrevista concedida a La Voz de Asturias, dónde White habla sobre su concepción del oficio de la historia y otros temas como la memoria y los nacionalismos:

Cuando Oliver Stone promocionaba su película sobre Alejandro Magno, el trailer decía algo como «la mayor aventura es la historia».

Es un viejo tema de la cultura occidental, que la historia es más fantástica que la ficción. Stone ha hablado mucho en sus películas sobre la relación entre ficción e historia y me citó para decir que en una película histórica se puede hacer cualquier cosa. Pero yo nunca dije eso, una cosa es hacer una película histórica y otra es escribir historia, ambas son formas artísticas pero son géneros distintos. Además, Stone es un buen ejemplo de alguien que entiende la historia como complot y conspiración, y no creo que sea la mejor manera de hacerlo. Mi trabajo no está pensado para decirle a los historiadores lo que tienen que hacer, todo el mundo tiene derecho a estudiar el pasado y la aproximación histórica es una manera más de hacerlo.

En su conferencia habló de la memoria colectiva, como una construcción más del pasado, ¿qué opinión le merece el concepto de memoria histórica que se debate en España al hilo de la Guerra Civil?

Siempre hay un conflicto de conceptos pero cuando se descubre una fosa común se sabe que allí se ha cometido un crimen, y el régimen de Franco estaba lleno de crímenes. Puede ayudar a completar vacíos de información pero tan pronto como se rescaten los cuerpos se discutirá su significado histórico y surgirán historiadores profranquistas.

De hecho es así, ¿una consecuencia directa del debate?

Es inevitable, porque la historia no es una ciencia o es una ciencia falsa. Y puede que los jóvenes historiadores nostálgicos sean competentes pero, en mi opinión, la función del escritor de historia no es limitar las interpretaciones sino abrir otras nuevas. Maimónides en su "Guía para los perplejos" decía que la función de los comentarios a los textos sagrados no era aclarar las cosas sino promover la perplejidad; y yo diría lo mismo para la historia. No se puede construir la fe sobre la historia sino para justificar un modo de vida.

¿Sirve eso para las interpretaciones nacionalistas de la historia?

Los nacionalistas piensan de sí mismos que encarnan el espíritu nacional y que eso es lo que les permite identificar lo real de lo falso. La conciencia nacional es ficticia pero, además, siempre sale porque se quiere excluir a alguien de la nación y de la comunidad. Ahora mismo ocurre en España, donde se da la paradoja de que necesitan a los emigrantes pero, a la vez, se les excluye.

Su libro Metahistoria se ocupaba del siglo XIX, ¿cambiará cómo se escribe la historia del XX con los nuevos medios como la televisión, el cine o internet?

En Metahistoria trataba de cómo se escribe la historia y está basado en los análisis de lo que escribieron los historiadores. Trata sobre la escritura de la historia de una manera literaria. Ahora hay representación de imágenes o de lo audiovisual. Walter Benjamin dijo que la historia no son historias, sino imágenes, y por eso tiene que ver más con la memoria. El cine es escritura en imágenes y tiene el poder de combinar lo que tenemos en la historia escrita y lo que sacamos de la memoria.

PARA SABER MÁS
MUÑOZ DELAUNOY, Ignacio.
Hayden White: la lógica figurativa en el discurso histórico moderno [en línea]. [Chile?]: Teoría contemporánea de la historia, 2007 [Consulta: 28/09/2007] http://elnarrativista.blogspot.com/2007/01/hayden-white-la-lgica-figurativa-en-el.html

FUENTES
ORDOÑEZ, Luis.
Los nacionalismos surgen para excluir a alguien [en línea]. [Oviedo]: La Voz de Asturias, 2007 [Consulta: 27/09/2007] http://www.lavozdeasturias.es/noticias/noticia.asp?pkid=368067

IMÁGEN
[s.n.]
Hayden White [en línea]. [Poznań]: Uniwersitet im. Adama Mickiewicza w Ponzaniu, 2005 [Consulta: 28/09/2007] http://www.staff.amu.edu.pl/~ewa/Hayden_White_History_Memory_Problem.htm

4 comentarios:

Alberto dijo...

A pesar de estudiar Historia y espero, ser un futuro Historiador, no puedo dejar de estar mas en deacuerdo con este autor.

Me apasiona la Filosofia de la Historia y los metodos para la investigacion historica.

Desde el primer Historiador,la Historia ha sufrido diversas modificaciones, mentiras, tergiversaciones, ocultaciones, errores y que se yo.Lo cual distorsiona bastante incluso hasta el punto de engañarnos sobre lo que en realidad paso y lo que en realidad creemos que paso.

Para eso estamos los Historiadores, pero nuestros medios son hasta un punto incapaces de saber si lo que relata Homero sobre los persas fue verdad o mentira.

Asi mismo quier decir que hay que separar la ficcion de la Historia,al menos sabiendo cuando estamos delante de una pelicula un comic o un libro de ficcion y cuando estamos ante una investigacion real.

Apoyo que la Historia debe ser algo ameno,muy narrativo casi novelesco,como explicarlo... podemos convertir algo aburrido en algo fascinante en algo rozando lo ficticio sin mentir para poner mas enfasis y enganchar a la gente a la Historia.

uge dijo...

Comparto tus ideas sobre como contar la historia.Sin falsear nada hay que intentar novelar la historia para hacerla atractiva,la historia de datos y números es aburrida para el personal. Hay que tener nuevas ideas y aplicarlas e internet es el espacio para ello.
¿Por qué no contar la historia de Cervantes en un audio con música de la Velvet Underground de fondo?
Lo único que puede pasar es que a
mi catedratico le entre una diarrea eterna o que algun idiota pureta de los que andan por la red
se trague el palito del chupa-chups
Te dejo mi dirección,
http://historiauge.blogspot.com

Jorge E. Retamal Hidalgo dijo...

Estimados, veo que ustedes no han leido el libro de White, es necesario que lo lean para entender que no es el fin de sol hacer una historia entretenida, novelesca, sino que esas mismas formas de escribirla que ustedes llaman entretenida, son herramientas literarias que contribuyen a la argumentación, la propuesta lingüística que un historiador haga está en completa relación con su propuesta ideologica. y no les explicaré por qué, para que lean e investigue.

Atentamente

Jorge Retamal Hidalgo
Licenciado en Historia y C.S.
Magister en Literatura Hispanoamericana

Víctor Vela dijo...

Desde luego Jorge, no hay que confundir la utilización de una narrativa amena y entretenida con la tesis que expone este señor.
White es un autor paradigmático en el movimiento denominado posmodernismo cuya aplicación al ámbito del estudio histórico, castra a la investigación histórica negándole su característica científica basándose en la incapacidad de separación entre forma y método. Desde mi punto de vista, la narración es el mejor vehículo de plasmación de la interpretación histórica, pero por ello no deja de ser un medio utilizado para la comunicación de un fin que son los resultados de la investigación.
Esta corriente adaptada a la historiografía también abre el debate sobre la objetividad y la consecución de la "verdad" histórica en el que autores como Iggers oponiendo argumentos al objetivismo de autores como Novick o los historicistas como Ranke, o al relativismo niegan cualquier referencia a la realidad por parte del método historiográfico asi como la capacidad del historiador a la hora de establecer una visión sobre la globalidad a partir del establecimiento de los hechos.
Los extremos de los postulados de esta corriente están ocupados por tesis negacionistas como las de Irving, o en el caso de España, la proliferacion mediática de autores neofranquistas.