"Nací un 25 de junio en Hispania, bajo el nombre de Pontius Pilato. Extraña vida la mía, iniciada como ciudadano romano bajo el noble emperador Cayo Augusto y concluida como réprobo pagano, puesto que me convertí al cristianismo, abrumdo por el remordimiento de mi actuación en el proceso contra Joshua de Nazareth, al que fui empujado por la amenazante persistencia del Sanedrín".
Este es el comienzo del libro publicado historiador argentino Alonso Piñeiro en el que ofrece otra imágen de Poncio Pilato. En su obra ofrece una versión distinta de este hispano condenado por la tradición católica, narrado en primera persona y apoyado en abundante documentación, la vida y obra del procurador de Judea.
A continuación publico un estracto de la entrevista realizada por Río Negro al historiador a propósito del libro (ALONSO PIÑEIRO. Yo, Poncio Pilato. El Complot de la Traición. Psellos y Dunken. Buenos Aires. 2006)
¿Por qué trabajar sobre Poncio Pilato, que en todo caso es una figura ya muy "trabajada" por la religión cristiana?
Porque tiene un mérito inmenso: Tratar de salvar reiteradamente la vida de Cristo. Es un mérito tan grande que dos iglesias cristianas -cristiana ortodoxa y cristiana etíope- lo han declarado santo. Figura en el santoral tanto él como su esposa Prócula, que se había convertido al cristianismo en forma secreta. Esas iglesias vieron hace ya varios siglos la importancia que tuvo Poncio Pilato en todo ese tramo de la historia de Palestina. De ahí el reconocimiento al rol que tuvo.
¿Era algo más que un burócrata en el sistema del poder de Roma? Tiempo atrás, en defensa de la "traición" como mecanismo innovador en política, dos sociólogos franceses -Denis Jeambar e Ives Roucaute-, publicaron un libro que causó revulsivos varios entre la intelectualidad europea. Por sus páginas pasan las "traiciones" de De Gaulle, Felipe González, Mitterrand, Bismarck, etc, etc. En relación a Cristo, se preguntan ¿Qué sería de la pasión y gloria de Cristo sin la "traición" de Judas? Y siempre en tren de interrogantes como vectores de reflexiones, también se preguntan: "¿Hubiera nacido la Iglesia sin las negaciones de Pedro?" Sostienen entonces que el imperio moral de la Iglesia Católica se erige sobre el juicio de estos dos hombres: distingue la traición que no viola las reglas divinas de la cobardía que las transgrede. Pero en todo ese esquema de conductas, usted coloca a Poncio Pilato con miedos, con dudas a la hora de decidir...
Con los miedos que son propios de los burócratas a través de los siglos. El era gobernador de Judea. Sin embargo, cuando advirtió que en relación a la proyección de Jesucristo pasaba algo extraño...
¿Qué era lo extraño?
Bueno, la proyección de la prédica de Jesús...Incluso la propia Prócula, influye para que Poncio Pilato se conformara una imagen ajustada de lo que sucedía con Jesús. El toma conciencia de que Jesús es un emergente con mucha singularidad. Creo que debemos aclarar, por razones obvias, que la cristiandad no es amiga de Poncio Pilato... ¡Mató a Cristo! Pero la ley judía tampoco le tiene mucha simpatía a Poncio Pilato. ¿Por qué? Porque se negó reiterada y terminantemente a firmar la condena a muerte a Jesús...El pregunta, desde un comienzo, de qué delito se lo acusa a Jesús, y el Sanedrín le contesta: "Por empezar, no paga impuestos!" Es decir, lo colocan levantándose contra la autoridad imperial de Roma, hábil manera de ponerlo a Poncio Pilato frente a las leyes del Imperio Romano. "Eso no es cierto -responde Poncio Pilato-, ya que es escuchado a este hombre -Jesús-, decir: "Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Además, paga impuestos". El Sanedrín insiste; intenta de todas maneras lograr la condena.
Lo concreto es que Poncio Pilato afloja.
¡Ese es el tema! Lo hace presionado por el Sanedrín, que podía rebelarse, cosa que hará en el año `71.
El pago de tributos es una entidad muy fuerte en el mantenimiento del Imperio Romano, incluso mucho más acá de aquellos tiempos, Juan Bautista Alberdi dice que esa política era uno de los sostenimientos básicos del imperio. ¿Jugó tanto en la acusación sobre Cristo?
Muchísimo. Hubo toda una conducta fiscal que tiene que ver, claro, con la grandeza que logró Roma. Fue un imperio próspero. Yo no voy a abundar en datos de tópico ya muy estudiado con minuciosidad... Y le importaban las sociedades que dominaba; basta con recordar que a lo largo y ancho de su geografía semanalmente distribuía gratis pan y aceite, lo cual no fue chiste.
Clientelismo...
Bueno...
Pero era un imperio pétreo, como escribió Gibbon hace dos siglos, "poder y más poder", lo cual quizá a la larga fue clave para su debilidad. ¿En esa cosmovisión de ejercicio de poder, cómo puede cuadrar Poncio Pilato?
Vuelvo al concepto de burócrata: Sabía perfectamente hasta dónde llegar con su estilo algo inconcebible para con los perfiles del imperio. Sabía que no podía colocarse en situación de enojar al emperador, de ser eventualmente definido como rebelándose contra Roma. Pero eso no le impedía ser curioso, interrogarse sobre lo que estaba haciendo... Todo burócrata tiene, en momento dado, esos perfiles.
¿En todo ese camino miente?
Lo hace para no transgredir en su relación con el emperador... Dice que los milagros que se le acreditaban a Jesús eran falsos, pero en Roma tenía información de que no lo eran. El famoso "lavarse las manos" se encuadra en esa conducta. Lo hace como acto ritual porque, como yo lo explico, no podía hacer más, lo superaba la presión destinada a matar a Cristo. Mire, Poncio Pilato es una figura apasionante, máxime cuando se la calibra en época y como engranaje de la máquina de poder que fue el Imperio Romano.
¿Al Vaticano, maestro en bajar línea a los cristianos, le cuesta reconocer un nuevo perfil de Poncio Pilato?
Le cuesta y mucho, por eso me negaron las cartas que tanto tienen que ver con mi libro. Le cuesta porque implica revisar lo dicho y hecho sobre Poncio Pilato. Para el Vaticano están los Evangelios Canónicos sobre lo que hizo Poncio Pilato: matar a Jesús. Al Vaticano le vale eso y nada más. Mire, la acusación de deicidio formulada contra el pueblo judío fue levantada recién por Juan XXIII, en el Segundo Concilio Vaticano. Pero hasta ese momento se consideraba que Poncio Pilato era cómplice.
¿Tiene información de cómo cayó su libro en la jerarquía de la Iglesia Católica Argentina y eventualmente en El Vaticano?
En relación al Vaticano, no. En cuanto a lo primero, monseñor Bergoglio me hizo una carta personal muy bella.
¿Qué le dice?
Es personal. Pero es evidente que al escribirme en esos términos, es que está de acuerdo.
Le dice: "¿Armando, usted anda cerca de la verdad" sobre Poncio Pilato?
Así es. Y me pide que rece por él (por monseñor Bergoglio) Mi libro está escrito en tercera persona, pero fundado en documentación rigurosa situada en los Archivos Imperiales, de los Evangelios Canónicos y de los mal llamados Evangelios Apócrifos. Poncio Pilato escribió cinco cartas al emperador Tiberio. Las cinco están en el Archivo Secreto del Vaticano, que es el más secreto de los archivos del mundo. Yo soy amigo del Cardenal Mejía...
¿El argentino en el Vaticano?
Efectivamente. Cuando yo comencé a trabajar para este libro él era director del Archivo Secreto de El Vaticano. Me escribió una carta diciéndome: "Véngase, yo le daré una mano". Lamentablemente, en el interregno tuvo que renunciar porque cumplió 75 años. El nuevo director del archivo es un francés. Hable con el secretario general del archivo, el doctor Carbone. Yo ya tenía dos de las cinco cartas que Poncio Pilato escribió al emperador Tiberio. Expliqué que quería acceder a las otras tres y a más documentación y él me dijo que esas cartas no estaban ahí...que no sé cuánto...En fin, hay que aclarar además, que el Vaticano también tiene un archivo ultra secreto, un laberinto de 25 kilómetros de estanterías que no se puede consultar si no es con la autorización del Papa, cosa que jamás ni este ni ningún Papa autorizó. Me emperré y le dije: "Mire, esas cartas están acá"... "No, no están".... Me dio argumentos casi infantiles, algo extraño en un hombre de su capacidad, para demostrarme que ahí no estaban las cartas de Poncio Pilato. Me dijo: "Es imposible, porque el Archivo Secreto se fundó en el año 800, no tiene ningún documento anterior al año 800". Pero no se fundó en el año 800 si no dos siglos antes.
¿Se las dio el cardenal Mejía?
A usted tampoco se lo voy a decir. Son copias de dos cartas olvidadas, publicadas una única vez: en el Siglo XVI. Nadie las tuvo en cuenta.
¿A dónde conducen esas cartas en relación a Poncio Pilato?
A que fue un hombre muy singular, inconcebible en ese marco imperial del que hablamos.
Academia Nacional de Periodismo
Río Negro
IMÁGEN
Ecce Homo. Antonio Ciseri. 1821-1891.
| [+/-] |
Alonso Piñeiro: "Poncio Pilato tuvo un mérito inmenso: Tratar de salvar la vida de Cristo" |
| [+/-] |
Los Hashshashin. El terrorismo islámico medieval |
Fue principalmente Marco Polo quien trajo a Europa noticia de los hashshashin o nizaríes, un grupo armado especializado en el asesinato político activo entre los siglos VIII y XIII, y quien popularizó la leyenda pudiendo dar origen al nombre de asesinos con el que la secta pasó a la historia en occidente. Este término al igual que como muchos otros datos sobre la secta procede de sus numerosos enemigos, ya que la mayor parte de la documentación nizarí fue destruida con el castillo de Alamut “el nido de las águilas”.
Se trató de un sector de la comunidad religiosa ismailí cuyo gran centro de poder estaba en el califato Fatimí de El Cairo. En 1090, amenazados por las persecuciones, y dirigidos por el carismático Hasan-i Sabbah, tomaron la fortaleza de Alamut, una posición inexpugnable en los montes Alburz al sur del Mar Caspio, que se convertirá en su principal y más conocido bastión. Además lograron apoderarse de muchas otras plazas fuertes e inexpugnables en las zonas de Siria e Irán llegando a conformar una red con una fuerte cohesión y buena comunicación, llegando, según algunos autores como W.C. Bartlett, a formar un auténtico Estado ismailí.
Desde estos puntos, los ismailíes extendieron una gran labor de proselitismo por Irán y Siria llegando a convertirse en una seria amenaza a los ojos de los sultanes turcos Selyúcidas; los cuales, emprenderán varias campañas militares contra los ismailíes, que resultarán infructuosas.
Los ismailíes se tomarán la revancha comenzando una serie de auténticos atentados contra dirigentes políticos o militares. Una de sus primeras víctimas será el visir Nizam al-Mulk en 1092.
En 1094, con la muerte del califa fatimí, y líder del ismailismo, Al-Mustansir, estallará una guerra de sucesión entre sus hijos Musta'li y Nizar.
Nizar recibirá el apoyo de Hasan-i Sabbah y los ismailíes de Irán siendo éste derrotado y, a consecuencia, sucederá una división entre los seguidores de Hasan-i Sabbah y la mayoría de los ismailíes. A partir de este momento, los ismailíes de Irán serán conocidos como nizaríes.
El término nizaríes es quizá el nombre más neutro. La secta solía también llamarse a sí misma al-da'wa al-yadīda (الدعوة الجديدة), que en árabe significa la Nueva Predicación o Nueva Doctrina, y los que realizaban acciones armadas se llamaban a sí mismos fedayín (fidā'iyyīn, pl. de fidā'ī), esto es, "los que están dispuestos a dar la vida por una causa”.
Aún suponiendo una minoría, los nizaríes consiguieron ganarse el temor de sus enemigos a través de un gran número de atentados de tinte político buscando el terror y el magnicidio, llegándose a encontrar en su lista de objetivos Saladino al cual intentaron dar muerte cuando se encontraba en el Asedio de Alepo en 1176. El famoso personaje, respondió asediando la posición nizarí siria de Masjaf, pero acabó desistiendo. Sea cómo fuere, el caso es que desde entonces, Saladino, mantuvo buenas relaciones con los nizaríes.
La mayoría de sus víctimas serían musulmanes, y, quizá por esta causa una de las pocas fuentes cristianas que nos hablan de esta secta será Marco Polo. El viajero veneciano habla de los nizaríes en sus relatos de viajes, y asegura haber visitado Alamut en 1273, lo cual es obviamente falso ya que la fortaleza fue destruida en 1256 por los mongoles. De Marco Polo procede también la leyenda de los guerreros drogados con hachís en el falso paraíso.
Un siglo antes, otro viajero menos conocido, el judío navarro Benjamín de Tudela, mencionaba la secta de los asesinos y a un jefe llamado "el viejo", aunque afirma que su sede principal era Kadmos y no Alamut.
“El Viejo” del que nos habla Benjamín de Tudela, no es otro que el ya mencionado Hasan-i Sabbah, llamado también “el Viejo de la Montaña”, líder de la secta es su época de auge. Este precedente medieval de Osama bin Laden, con quien se le ha comparado, era artífice de una gran producción intelectual, poseedor de un carácter piadoso y austero y, diversos autores junto con los actuales ismailíes, enfatizan en su convicción y su genio militar.
Aunque los nizaríes siguieron existiendo tras su muerte en 1124, y desde varios puntos de vista los aspectos más importantes de la secta son posteriores al carismático líder.
Tanto Hasan-i Sabbah como sus predecesores en la dirección de la secta residieron en otros lugares aparte de Alamut, y muchos de ellos heredaron el apelativo de "viejo de la montaña". El apelativo, según apuntan muchos autores, viene del tratamiento como shayj, que etimológicamente significa "anciano" (en el sentido de "venerable"), y que forzosamente residían en la montaña pues las fortificaciones nizaríes se construían en lugares escarpados para defenderse mejor de sus múltiples enemigos.
Algunos de sus asesinatos más famosos son obra de los sucesores de Hasan, entre los que se encontraban Buzurg Ummid ("Gran esperanza"), y tras él su hijo Muhammad I, en 1138.
Los nizaríes conforman una rama minoritaria del ismailismo, que es a su vez rama minoritaria del chiísmo, y éste rama minoritaria del Islam. Los ismailíes, en su conjunto, eran percibidos por la población (mayoritariamente sunní) como la heterodoxia dentro de la heterodoxia, lo que explica que la mayor parte de la documentación que existe sobre la secta dé a entender que su carácter islámico era solamente aparente. Se suele insistir en su aspecto batiní, esto es, esotérico, y se dice que incluso llegaron a negociar con el rey Amalrico I de Jerusalén su conversión al cristianismo por razones de conveniencia, pretensión que habría sido abortada por los Templarios.
Como relación, cabe mencionar que se acogían con frecuencia a la taqiyya, gracias a la cual, se les permitía ocultar su auténtica filiación religiosa con el fin de sobrevivir e incluso renegando de su fe si era necesario.
Muestra de esta heterodoxia la podemos encontrar en 1162, cuando Hasan II sucede a su padre Muhammad I. Bajo su mandato, en el mes de Ramadán de 1164, anunció, en nombre del Imam oculto, que había llegado el momento de la "gran resurrección" (qiyama), con lo que ya no tenía sentido cumplir las prescripciones musulmanas ni seguir la sharia. Prohibió el ayuno y alentó a los fieles a beber libremente alcohol, poco después, será asesinado por un partidario de la vieja doctrina. En palabras de Henry Corbin: “lo que implicaba era nada más ni nada menos que el advenimiento de un puro Islam espiritual, liberado de todo espíritu legalista, de toda servidumbre a la Ley: una vía personal hacia la Resurrección que es nacimiento espiritual, en la medida en que hace descubrir y vivir el sentido espiritual de las revelaciones proféticas”.
Su hijo y sucesor Muhammad II siguió sus pasos de su padre, y el hijo de éste, Hasan III en 1210, sería quien pondría fin a esta herejía dentro del Islam, decretando seguir los rituales sunníes y no los chiíes.
Los homicidios políticos ejecutados por los nizaríes pretendían ser ejemplificadores llevándose a cabo a plena luz del día y con la ayuda de dagas, espadas venenos…, cuando la persona objeto del atentado estaba rodeada de público, lo que suponía que el asesino era capturado y ajusticiado invariablemente tras cometer su asesinato, una auténtica “propaganda por el hecho” que otros autores colocarán como apelativo a otras acciones terroristas contemporáneas.
El arrojo y el encarnizamiento otorgado a los homicidas por las fuentes de la época, los atribuyen a que los magnicidas, que sabían que no saldrían vivos de su acción, consumían hachís o quizá otros estupefacientes antes de realizar su acción, y otras atribuyen el uso de drogas para la captación de personas destinadas a matar a los oponentes políticos utilizando la siguiente argucia: drogaba a los aspirantes a integrarse en la secta, quienes despertaban en un hermoso y secreto vergel, en el castillo se Alamut, «el jardín más vasto y soberbio que jamás se vio», según Marco Polo. Rodeados de huríes danzantes, frutas, manjares, agua, frescor…, todo cuanto un humano podía soñar en aquella época encontrarse en el Paraíso. Luego se les narcotizaba de nuevo para tornar al castillo y prometerles que cuanto habían vivido era una minucia comparado con lo que se podía esperar de en caso de morir en pro de la causa.
Realmente, como apunta W.C. Bartlett, la relación de los nizaríes con el hachís no está atestiguada y muchos investigadores la consideran poco probable, argumentando que se les definiera como hashshashin de forma genérica y posteriormente tomara ese sentido, forjándose la leyenda, al fin y al cabo, parece lógico que para llevar a cabo este tipo de misiones que se les encomendaba, los fida’i requiriesen de todos sus sentidos estuvieran a pleno rendimiento y no tiene mucho sentido que realizaran sus misiones en estado de embriaguez.
El término hashshāshīn, plural de hashshāsh "consumidores de hachís", era utilizado en la época para definir a gentes de vida marginal, no necesariamente a criminales. Así es como se conoció a estos “mártires”, al precedente de asesino, con el significado de "homicida" en las lenguas occidentales el vocablo fue trasladado por los cruzados y llegó también al francés, assassin; al italiano y al portugués, assassino.
Amin Maalouf, contesta esta etimología argumentando que la palabra asesino procede de asāsiyyīn "fundamentalistas".
Otra etimología distancia aún más ambos significados. Se refiere ésta a hashshāshīn, como forma de nombrar a los seguidores de Hasan-i Sabbah, “el Viejo de la Montaña”.
Su nombre se usó por primera vez en español hacia el año 1300 y su escritura tuvo numerosos cambios durante cuatro siglos registrándose variantes como anxixín, assesino, asesigno, acecino, assasino y assesino, hasta que fue adoptado en su forma definitiva en el siglo XVIII.
A partir del siglo XIII, poco a poco la fuerza de la "secta de los asesinos", fue diezmada por el enfrentamiento con poderosos enemigos. El sultán mameluco Baybars, se hizo con el último baluarte nizarí en Siria en 1273 mientras que Khur Shah debe hacía frente desde 1255 al avance de las tropas mongolas dirigidas por Hulagu Khan, nieto de Gengis Khan, dispuesto a arrasar Oriente Medio
El poderío de los Hashshashin terminó cuando atacaron en su último aliento al señor mongol Hulagu Khan, quien los destruyó. Corría el año 1256, el entonces jeque de Alamut, Rukn al-Din Khurshah, resistió unas semanas el asedio, pero finalmente hizo caso de su asesor Narîroddîn Tûsi y rindió la fortaleza a los ejércitos de Hülegü, poniéndose a su servicio. Pero éste, tras conquistar el resto de bastiones nizaríes, lo asesinó junto con toda su familia y su séquito.
Hoy en día, como comenta W.C. Barlett, todavía subsisten algunas comunidades nizaríes en zonas de la India fruto del proselitismo llevado a cabo en un cierto resurgir de la secta durante el siglo XV.
Actualmente, estos nizaríes de la India reciben el nombre de khodjas y su principal exponente será el descendiente del hijo de Khur Shah, huído de la masacre mongola.
FUENTES
W.C. BARLETT. Los Asesinos. Barcelona. Crítica. 2006.
H. CORBIN. Historia de la Filosofía Islámica. Madrid. Trotta. 1994.
Los Nizaríes
Manuel Nonídez
Wikipedia
IMÁGENES
Vestigios de la fortaleza de Alamut
Hasan-i Sabbah. En una representación cristiana.
Ejecución por un fida’i.
Persa fumando hachís.
| [+/-] |
Paseo por el arte contemporáneo |
Excelente composición audiovisual que nos ofrece un auténtico paseo por la pintura del arte contemporáneo. A través de transiciones podemos ver la fusión de obras de artistas como Dalí, Picasso, Frida Kahlo, Munch,Van Gogh...
| [+/-] |
Tárik en la Península Ibérica |
Marchó enseguida Tárik a la angostura de Algeciras, y después a la ciudad de Écija: sus habitantes, acompañados de los fugitivos del ejército grande, saliéronle al encuentro, y se trabó un tenaz combate, en que los musulmanes tuvieron muchos muertos y heridos. Dios les concedió al fin su ayuda, y los politeístas fueron derrotados, sin que los musulmanes volviesen a encontrar tan fuerte resistencia. Tárik bajó a situarse junto a una fuente que se halla a cuatro millas de Ecija, a orillas de su río, y que tomó el nombre de "fuente de Tárik".
Infundió Dios el terror en los corazones de los cristianos cuando vieron que Tárik se internaba en el país, habiendo creído que haría lo mismo que Tarif, y huyendo hacia Toledo, se encerraron en ls ciudades de España. Entonces Julián se acercó a Tárik y le dijo. "Ya has concluido con España: divide ahora tu ejército, al cual servirán de guías estos compañeros míos, y marcha tú hacia Toledo". Dividió, en efecto, su ejército desde Ecija y envió a Moguits Ar-Romí, liberto (...) a Córdoba, que era entonces una de sus mayores ciudades, y es actualmente fortaleza de los muslimes, su principal residencia y capital del reino, con 700 caballeros, sin ningún peón, pues no había quedado musulmán sin caballo. Mandó otro destacamento a Rayya, otro a Granada, capital de Elvira, y se dirigió él hacia Toledo con el grueso de las tropas.
Moguits caminó hasta llegar a Córdoba y acampó en la alquería de Xecunda, en un bosque de alerces que había entre las alquerías de Xecunda y Tarçail. Desde aquí mandó algunos algunos de sus adalides, quienes cogieron y llevaron a su presencia un pastor que andaba apacentando su ganado en el bosque. Pidíole Moguits noticias de Córdoba, y dijo que la gente principal había marchado a Toledo, dejando en la ciudad al gobernador con 400 defensores y la gente de poca importancia. Después le preguntó por la fortaleza de sus murallas, a lo que contestó que eran bastante fuertes, pero que sobre la puerta de la Estatua, que es la del puente, había una hendidura, que les describió. Llegada la noche, se acercó Moguits y favoreciendo Dios su empresa con un fuerte aguacero, mezclado con granizo, pudo con la oscuridad aproximarse al río, cuando los centinelas habían descuidado la guardía por temor al frío y a la lluvia, y sólo se escuchaban algunas voces de alerta, dadas debilmente y a largos intervalos. Pasó la gente el río, que sólo distaba del muro 30 codos, o menos, y se esforzaron por subir a una muralla: más como no encontrasen punto de apoyo, volvieron a buscar al pastor, y habiéndole traído, les indicó la hendidura, que si bien no estaba a la haz de la tierra, tenía debajo una higuera. Entonces se esforzaron por subir a ella, y después de algunas tentativas, un musulmán logró llegar a lo alto. Moguits le arrojó la punta de su turbante, y por este medio treparon muchos al muro. Montó Moguits a caballo y se colocó delante de la puerta de la Estatua, por la parte de afuera, después de haber dado orden a los que habían entrado de que sorprendiesen la guardia de esta puerta, que es hoy la del puente: en aquel tiempo estaba destruído y no había puente ninguno en Córdoba. Los muslimes sorprendieron, en efecto, a los que guardaban la puerta de la Estatua, llamada entonces de Algeciras, mataron a unos y ahuyentaron a otros (...) Moguits se dirigió al palacio del rey, más éste al saber la entrada de los musulmanes, había salido por la puerta occidental de la ciudad, llamada puerta de Sevilla, con sus 400 o 500 soldados y algunos otros, y se habían guarecido en una iglesia dedicada a San Acisclo, que estaba situada en la parte occidental y era firme, sólida y fuerte. Ocupó Moguits el palacio de Córdoba, y al siguiente día salió y cercó al cristiano en la iglesia, escribiendo a Tárik la nueva conquista.
El destacamento que fue hacia Rayya la conquistó, y sus habitantes huyeron a lo más elevado de los montes; marchó enseguida a unirse con el que había ido a Elvira, sitiaron y tomaron su capital y encontraron en ella muchos judíos. Cuando tal les acontecía, en una comarca reunían todos los judíos de la capital y dejaban con ellos un destacamento de musulmanes, continuando su marcha el grueso de las tropas. Así lo hicieron en Granada, capital de Elvira, y no en Málaga, capital de Rayya, porque en ésta no encontraron judíos ni habitantes, aunque en los primeros momentos de peligro allí se habían refugiado.
Fueron después a Todmir, cuyo verdadero nombre era Orihuela, y se llamaba Todmir del nombre de su señor (Teodomiro), el cual salió al encuentro de los musulmanes con un ejército numeroso, que combatió flojamente, siendo derrotado en un campo raso, donde los musulmanes hicieron una matanza tal, que casi los exterminaron. Los pocos que pudieron escapar huyeron a Orihuela, donde no tenían gente de armas ni medio de defensa; más su jefe Todmir, que era hombre experto y de mucho ingenio, al ver que no era posible la resistencia con las pocas tropas que tenía, ordenó que las mujeres dejasen sueltos sus cabellos, les dió cañas y las colocó sobre la muralla de tal forma que pareciesen un ejército, hasta que él ajustase las paces. Salió en seguida a guisa de parlamentario, pidiendo la paz que le fue otorgada (...) Después de haber puesto en noticia de Tárik las conquistas alcanzadas y de haber dejado allí (con Teodomiro) algunas tropas (...) marchó el grueso del destacamento hacia Toledo para reunirse con Tárik.
Moguits permaneció tres meses sitiando a los cristianos en la iglesia, hasta que una mañana vineron a decirle que el cristiano (principal) había salido, huyendo a rienda suelta en dirección a la sierra de Córdoba, a fín de reunirse con sus compañeros en Toledo, y que había dejado en la iglesia a sus soldados. Moguits salió en su persecución sólo y le vió que huía en su caballo, (...) llegó a un barranco donde su caballo cayó y se desnucó. Cuando llegó Moguits (...) se entregó prisionero, siendo el único de los reyes cristianos que fue aprehendido, pues los restantes o se entregaron por capitulación o huyeron a Galicia. Después volvió Moguits a la iglesia, hizo salir a todos los cristianos y mandó que les cortasen la cabeza, tomando entonces esta iglesia el nombre de la iglesia de los prisioneros. El cristiano principal permaneció preso para ser conducido ante el emir de los creyentes. Reunió Moguits en Córdoba a los judíos, a quienes encomendó la guarda de la ciudad, distribuyó en ella a sus soldados y se aposentó en el palacio.
Tárik llegó a Toledo, y dejando allí algunas tropas, continuó su marcha hacia Guadalajara, después se dirigió a la montaña, pasándola por el desfiladero que tomó su nombre, y llegó a una ciudad que hay en la otra parte del monte, llamada Almeida (La Mesa), nombre debido a la circunstancia de haberse encontrado en ella la mesa de Salomón, hijo de David, cuyos bordes y pies, en número de 365, eran de esmeralda verde. Llegó después a la ciudad de Amaya, donde encontró alhajas y riquezas, y (...) volvió a Toledo en el año 93.
FUENTE
AJBAR MACHMUA (Colección de tradiciones), "Crónica anónima del siglo XI"
Traducción E. LAFUENTE Col. Obras arábigas de Historia y Geografía, Madrid, 1867, pp.20-31.
C. SANCHEZ ALBORNOZ y A. VIÑAS, "Lecturas históricas españolas", Madrid, 1981, pp.35-37.
IMÁGENES
Miniatura de un manuscrito de la magamat de al-Hariri.1237. Representa a guerreros árabes a la conquista de Al-Andalus.
Mapa de la conquista musulmana del 711 al 732.
| [+/-] |
Juego de la Memoria Histórica |
A continuación os dejo con el enlace hacia un quizz de preguntas cuyas categorías son: la II República, la Guerra Civil, partidos políticos, el exilio, la dictadura y la Transición para que probeis vuestros conocimientos sobre esta etapa de la historia contemporánea de España comprendida entre 1931 y 1982.
El juego, nos lo ofrece la web KAOSENLARED.NET, y supone un homenaje al Año de la Memoria.
Un saludo y feliz Primero de Mayo a todos los trabajadores y trabajadoras.